El flato es una de las molestias más comunes durante la práctica de ejercicio físico. A menudo se manifiesta como un dolor agudo en la parte lateral del abdomen, especialmente cuando se realizan actividades como correr, nadar o practicar deportes aeróbicos. A pesar de ser frecuente, muchas personas no saben exactamente qué lo causa ni cómo aliviarlo. En este artículo, te explicamos qué es el flato, por qué aparece incluso sin hacer ejercicio y qué puedes hacer para aliviarlo cuando lo experimentes.
Qué es el flato
El flato, también conocido como dolor abdominal transitorio (DAT), es un dolor localizado en la parte lateral del abdomen. Aunque no es una dolencia grave, puede ser muy incómodo, interrumpiendo nuestra actividad física y, en algunos casos, incluso limitando el rendimiento deportivo. Este dolor es característico de deportes de impacto o actividades que requieren movimientos repetitivos del torso, como correr, nadar o montar en bicicleta.
Aunque el flato es una molestia frecuente entre los deportistas, puede afectar a cualquier persona que realice esfuerzo físico intenso. En general, el dolor se describe como punzante y aparece en la zona inferior del abdomen, generalmente en el lado derecho.
¿Por qué tengo flato sin hacer ejercicio?
Aunque el flato se asocia principalmente con el ejercicio físico, hay ocasiones en las que puede aparecer sin realizar actividades deportivas. En estos casos, el flato podría estar relacionado con varios factores, como:
- Mala postura o esfuerzo físico sin calentar adecuadamente: Si realizamos movimientos bruscos o no preparamos bien el cuerpo antes de un esfuerzo, puede aparecer el flato sin necesidad de una actividad física prolongada.
- Problemas respiratorios: Un patrón de respiración inadecuado, incluso al realizar tareas cotidianas, puede causar que los músculos abdominales se tensen y provoquen dolor.
- Digestión inadecuada: Comer alimentos pesados o en grandes cantidades justo antes de realizar cualquier tipo de actividad puede desencadenar el flato, incluso si no se realiza un ejercicio intenso.
¿Cómo quitar el flato?
Cuando el flato aparece, lo primero es no entrar en pánico. Existen varias formas de aliviarlo y reducir su intensidad sin necesidad de abandonar la actividad. Aquí te dejamos algunos consejos prácticos:
- Ralentiza el ritmo de ejercicio. En lugar de detenerte por completo, trata de reducir la intensidad de la actividad. Si estás corriendo, disminuye el ritmo hasta caminar. Esto puede permitir que el dolor se alivie gradualmente.
- Respira profundamente. La respiración profunda y controlada ayuda a relajar la zona abdominal y a mejorar el flujo sanguíneo en el diafragma. Respira lentamente, inflando el abdomen con cada inspiración, lo que puede aliviar el dolor rápidamente.
- Hidrátate correctamente. Bebe agua a pequeños sorbos. La deshidratación puede empeorar el flato, y al beber agua, no solo aliviarás el dolor, sino que también ayudarás a reponer los minerales perdidos durante la actividad física.
- Presiona suavemente la zona afectada. A veces, presionar con los dedos la zona donde sientes el dolor puede ayudar a reducir la molestia. Continúa respirando profundamente mientras lo haces.
- Detén la actividad si es necesario. Si el flato persiste a pesar de los esfuerzos para aliviarlo, lo mejor es detener la actividad. Detenerse momentáneamente permite que el cuerpo recupere su equilibrio y que el dolor desaparezca.
¿Se puede prevenir el flato?
Sí, es posible reducir el riesgo de padecer flato mediante algunos hábitos preventivos:
- Preparación adecuada antes del ejercicio: Asegúrate de calentar correctamente y de estar en una posición corporal adecuada antes de empezar. Esto ayudará a preparar tus músculos abdominales y diafragma para el esfuerzo físico.
- Mejora tu respiración: Un patrón de respiración adecuado es esencial para prevenir el flato. Trata de practicar la respiración abdominal o diafragmática, que es más eficiente para mantener un control adecuado del cuerpo durante el ejercicio.
- Hidratación adecuada: Beber suficiente agua antes, durante y después del ejercicio es clave para prevenir el flato. Evita las bebidas azucaradas o con cafeína, ya que pueden deshidratarte.
- Aliméntate correctamente: No comas alimentos pesados o de difícil digestión justo antes de hacer ejercicio. Se recomienda tomar la última comida de 2 a 3 horas antes de la actividad física.
- Fortalece la musculatura abdominal: El trabajo de fortalecimiento abdominal, tanto con ejercicios específicos como con la ayuda de un fisioterapeuta o readaptador, puede prevenir la aparición del flato, mejorando la resistencia de la zona.
Fisioterapeuta en Jaén, Pablo Carvajal
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